martes, 25 de septiembre de 2012

Aquesta imatge no està trucada

martes, 10 de mayo de 2011

SOY ALGO MÁS QUE UN VOTO (mayo de 2011)

Dicen que en los municipios pequeños no se vota a los partidos sino a las personas. Seguramente sea muy cierto. De hecho, en no pocas ocasiones (¿en casi todas?), son los partidos los que buscan a las personas y no al revés. Tengo un gran amigo que nutrió hace años las listas de un determinado partido en su pueblo, y asumió la responsabilidad que se echaba a las espaldas sin comulgar a pies juntillas con lo que esa formación política proponía a escala nacional, regional… y ni siquiera provincial, dominando la Diputación el partido en cuestión. Lo hizo porque creyó que era por el bien de su pueblo, y punto. Bueno, habrá que convenir también que no todo es tan idílico ni tan puro: las críticas son de peor digestión, e incluso pueden acabar dañando las relaciones personales con vecinos que ves todos los días, y ese es un precio demasiado caro que algunos, comprensiblemente, no están dispuestos a pagar habiendo trabajado de buena fe para su municipio.

Creo que en las ciudades esto no ocurre de manera tan diáfana, ni tan siquiera en capitales no muy grandes como la nuestra. Las siglas tiran, y lo que pasa en Madrid o en Valladolid acaba engrosando el repertorio de afectos o agravios para decantarse por tirios, por troyanos… o por ninguno de los dos, que también cabe. Quién sabe cuántos votos cambiarían de signo si conociéramos de primera mano a quienes pretenden dirigir nuestro ayuntamiento. Y cuántos otros variarían también si supiéramos de dónde vienen y a dónde quieren llevarnos… si alguno no lo ha conseguido ya.

Y así la política se hace distante, fría, gélida incluso, y me gustaría creer que los ciudadanos mereceríamos algo mejor, más próximo, más participativo. Pero una cosa es lo que me gustaría que fuese y otra lo que es, o lo que yo pienso que ha sido hasta ahora.

En este camino no parece difícil que uno se deslice, metiendo a todos en el mismo saco, por la desconfianza o la indiferencia, pero nada peor. Empecemos la crítica por cada uno de nosotros, elevando nuestro nivel de exigencia, reclamando nuestro papel protagonista en lo que ocurre a nuestro alrededor. Impidamos que sólo se nos escuche de nueve de la mañana a ocho de la tarde el día de las elecciones; reivindiquemos concejales comprometidos con los intereses de la ciudad por encima de los de su partido; denunciemos a quienes compadrean con los de siempre porque se sacian en el mismo abrevadero; acabemos con la propaganda partidista pagada con el dinero de todos; reclamemos que lo que a todos nos pertenece no sea de dominio exclusivo de unos pocos. Aspiremos, en fin, a un alcalde que mire por el bien común, y no por su bien, algo tan común.


martes, 15 de marzo de 2011

CUENTAS. CUENTOS. (marzo de 2011)

Agota legislatura la mayoría absoluta entre la terquedad de hacernos creer que lo innecesario era imprescindible, y alguna resolución judicial que abochornaría al más desahogado. De lo primero, entre muchos ejemplos, hay sobradas muestras en nuestras calles del despilfarro de mal gusto; de lo segundo, más de lo mismo. Por partes.

Comprometidos hasta las cejas, la deuda del Ayuntamiento ya nos colocó en 2009 en el vigésimo puesto en la lista de los más endeudados, ascendiendo al decimoséptimo si consideráramos únicamente a las capitales de provincia, Ceuta incluida. En esto sí que estamos en la primera división, lejos, muy lejos del Gallardón Team (como todos), pero cerca, demasiado cerca de urbes más grandes que pueden repartir mejor el pasivo entre sus vecinos. Ajenos a la autocrítica, encantados de conocerse, la mayoría absoluta comienza a hacer balance y presume de haber cambiado la imagen de la ciudad, colgándose con descarada frecuencia medallas que de ninguna manera le corresponden. Y sí, en muchos casos han cambiado la cara de esta ciudad, evidentemente a peor.

A la espera de conocer con detalle sobrecostes y sobresueldos, cañonazos con pólvora ajena, y con el paraguas abierto ante el chaparrón de inauguraciones que se avecinan para llegar en forma a finales de mayo, el futuro económico del consistorio puede estar atado de pies y manos con la herencia que la mayoría absoluta deja. Añádanse a todo esto las desviaciones presupuestarias de grandes proyectos en manos de consorcios y acabaremos de dibujar un panorama más que sombrío. Todos pagaremos los platos rotos, que a nadie le quepa la menor duda. La oposición denuncia que entre los damnificados de tan pesado lastre estarán las asociaciones que desarrollan importantes programas sociales, que verán cómo menguan las aportaciones que reciben. Fin de fiesta. Pies fríos y cabeza caliente.

Existen otras deudas que la mayoría absoluta nunca podrá pagar, como esa tan desgraciada de tener aversión a la libertad de expresión. Así empezó la era Aparicio hace ocho años, con la tijera pronta, y así va a acabar, con uno de sus ediles (un asunto particular, dicen), intentando acallar las voces discrepantes, pidiendo incluso cárcel para quienes ejercieron su legítimo derecho a la crítica. La Justicia se ha pronunciado y ha puesto al querellante en su sitio. El partido al que pertenece no… sabe, no contesta. Y colorín colorado.


domingo, 20 de febrero de 2011

Gracias Rosa


A través de A la luz de tu mirada me entero de la desaparición de Rosa Torre. Su Escaparate ha permanecido en la lista de los favoritos de esta columna desde el primer día. Ahí seguirá. Gracias por enseñarnos tantas cosas, Rosa.

martes, 18 de enero de 2011

MEHcachis

Sin palabras. (Obsérvese la cara del que se lo sabía cuando se confirma la chiripa.)



'Saber y Ganar' del 18 de enero de 2011.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

TRANSPACIENCIA (diciembre de 2010)

Con la afición que tiene la “revista municipal gratuita” (¿es una amenaza? ¿querrán que paguemos varias veces la propaganda?) a divulgar los premios que se conceden a los ayuntamientos, echo en falta en el último número alguna referencia a los entregados recientemente por la ONG Transparencia Internacional a aquellos consistorios que, en aplicación de criterios objetivos, transmiten a los ciudadanos una información diáfana en sus páginas webs sobre cinco áreas de gestión municipal. ¿Tendrá algo que ver que nuestro Ayuntamiento ocupa el puesto 94 de un total de 110 consistorios analizados?

Teniendo en cuenta que en 2008 ocupó el puesto 68 entre 100, y en el 2009 el 81 de 110 ayuntamientos evaluados, no descartemos que para el 2011 reventemos la lista por su base y sea el consistorio más opaco en el índice de transparencia. Por no aburrir al personal con excesivos datos, resumamos diciendo que el Ayuntamiento viaja en el furgón de cola en transparencia económico-financiera y transparencia en materias de Urbanismo y Obras Públicas, y ocupa la última plaza en transparencia en las contrataciones de servicios. Con semejante afán por mantener a la ciudadanía desinformada se explica que ciertas cosas no se digan en la “revista municipal gratuita”.

Tentado estoy, ya que de transparencia e información va el asunto, de recordar algún que otro triste testimonio de grosera manipulación en la historia de la revista Plaza Mayor desde la llegada del equipo del alcalde Aparicio a la municipalidad, pero sería dar pábulo a la indecencia. La transparencia debería ser una obligación, una máxima de conducta de las instituciones públicas, y quienes están al frente de las mismas deberían predicar con el ejemplo en vez de hablar tan bien de sí mismos con machacona insistencia. Pero parece que algunos aún están instalados en la vieja doctrina de mantener al pueblo en la ignorancia (aunque ya no pueda ser completa, como antaño) para poder manejar los hilos a su antojo.

Y así les va bien. Y lo saben. Y si la sombra del poder se alarga y encuentra aliados siempre dispuestos a echar una mano en la tarea de mantenernos al tanto de lo que les interesa, mejor para ellos. Y peor para nosotros.


sábado, 16 de octubre de 2010

SÍ, PERO (octubre de 2010)

Una vez que creen que nos han convencido de que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades, han aprovechado a sacarnos las entrañas para que sus balances sigan siendo multimillonarios. Y ahora estamos en la fase de convencernos de que es por nuestro bien. Qué buena gente, coño. La clase política ha sido tan cómplice de la orgía del despilfarro que no le ha quedado más remedio, gobiernos al frente, que agachar dócilmente la cerviz ante los teóricos del caos para cumplir con la hoja de ruta marcada por los sabios del sistema, muchos de ellos responsables del desaguisado.

En lo doméstico, a los ayuntamientos se les quiso meter en cintura con el freno al endeudamiento, pero las llamadas de auxilio han hecho que el Gobierno rectifique. Una vez más. Porque sería de agradecer que acabase ya con esta yenka esquizofrénica que además de ofrecer una imagen pavorosa entre sus propios votantes, sirve de carnaza para el martilleante y estéril discurso de la oposición.

El caso es que alcaldes de toda condición han levantado la voz pidiendo más flexibilidad para sus cuentas y un poco de comprensión para la labor de las corporaciones municipales: porque cargan con responsabilidades que no les corresponden; porque su deuda sólo alcanza el cinco por ciento del total de las administraciones públicas; porque reclaman un modelo de financiación coherente con las competencias asumidas… Y aquí aparece el asunto de revisar las reglas del juego, superadas por el tiempo como denunciaba el alcalde de Sabadell Manuel Bustos, que la crisis saca a flote y que seguramente no admita más demoras.

Sea. Y quien tenga que escuchar, que escuche. Pero también habrá que poner sobre la mesa, dejando para otro día las corrupciones varias, todos los excesos, las repetidas chapuzas, el incesante derroche. En esto los burgaleses podríamos poner numerosísimos ejemplos a lo largo de los últimos años, que casi duelen más por la vergüenza que provocaron que por la pasta que nos levantaron. Aún hay algún proyecto de campanillas parido con bochorno alimentando candorosas esperanzas y del que algún día habrá que rendir cuentas. Y la comprensión del contribuyente se agota a medida que aumentan las cargas económicas que tiene que asumir.


domingo, 11 de julio de 2010

Tocando el cielo

Hoy me acuerdo de ti, papá, y de cuando me llevabas a El Plantío de niño. Te echo de menos.

viernes, 9 de julio de 2010

OTRA DE ARENA (PLAZA) (julio de 2010)

Finalizado el último partido del Autocid en El Plantío, la derrota que empataba a dos la eliminatoria con Menorca, un amigo suponía, con irónica malicia, que algunos miembros destacados del equipo de gobierno del Ayuntamiento se irían de juerga esa misma noche a celebrar el respiro. Es una maldad justificable ante el aprieto inesperado de que nuestro equipo de baloncesto alcanzase la ACB. No les supuse alborozados con la derrota final en la isla, pero creo que no sería difícil intuir el alivio de quitarse semejante peso de encima. Porque el ridículo, una vez más, sobrevoló la mayoría absoluta que nos gobierna.

La extraordinaria campaña del CB Atapuerca se ha fundamentado en la cordura, el trabajo continuado, el celo puesto en cada detalle tanto en la cancha como en los despachos, visible, por ejemplo, en el cuidado del socio, llamativo para los que llevamos muchos más años siéndolo del fútbol que del básquet. Y si el éxito obtenido hubiera culminado en heroicidad, todos hubiéramos compartido una más que previsible vergüenza colectiva ante la imposibilidad de tener a tiempo un recinto para presentarnos en los salones de la fama.

Creo sinceramente que algunos esperan, hasta desean, que nunca pase nada en esta ciudad, salvo las nadas derivadas de sus propias ocurrencias. Tantos fracasos de proyectos deportivos han servido de excelente trinchera para no preocuparse de tener recintos deportivos donde los aficionados puedan disfrutar como ciudadanos de primera, aunque nuestros equipos militen en segunda o en tercera. Los de otras ciudades, algunas mucho más pequeñas que la nuestra, gozan de instalaciones recientes aun cuando hipotéticos ascensos sean apenas sueños irreales.

En la web del Ayuntamiento, alcanzada la sección ‘Complejo Deportivo El Plantío’, los datos no dejan lugar a dudas respecto a nuestras instalaciones: polideportivo, año de inauguración: 1979; campo de fútbol: 1964; pistas de hockey, patinaje y tenis: 1976; piscina climatizada: 1975; piscina de verano: 1972… Eso sí, todas sometidas a remodelaciones. O parches, según se quiera ver.

Si quienes nos gobiernan dirigieran el Ayuntamiento de Roma, la Lazio jugaría en el Coliseo. Remodelado, eso sí.

domingo, 20 de junio de 2010

2,5T = 3F + 2NBA

Me dice Sergio (alumno en vía de amistad) que estaba obligado, un año después, a proponer un segundo homenaje a Pau. Titulaba el gran Juan Mora en as: "Kobe Bryant, MVP; Gasol, el mejor". Ni quito ni pongo. Un pequeño montaje con una imagen de la web de la NBA en español y el vídeo que incluye la web de LAL homenajeando al equipo, espero que sean suficientes para renovar en LC2 la admiración que siento por este tío y Sergio se dé por satisfecho.
Dos temporadas y media, tres finales, dos títulos. Crack, Pau. One more time.


martes, 11 de mayo de 2010

SOBRE MOJADO (mayo de 2010)

Violencia. Cientos de miles de años de evolución y ahí sigue, pegadita a nuestras entrañas, emboscada tras lo peor de nosotros mismos. Podríamos elaborar en muy poco tiempo listas tan grandes de ejemplos que se nos debería de caer la cara de vergüenza como miembros del género humano, tan zoológicamente homos, tan mínimamente sapiens por lo que se ve… El invierno se despidió gélido con la trágica muerte de Isabel, recibimos alterados a la primavera con el asesinato de Montserrat. Es la violencia que no cesa, que nos sacude sin piedad, la brutalidad que nos recuerda que aún no hemos aprendido lo suficiente.

Olvido. La violencia tiene tantas caras que inunda los informativos de los medios de comunicación y desborda nuestra capacidad de asumir tanto dolor. Así que inmunizamos nuestras conciencias frente al catálogo de horrores y corremos el peligro de la amnesia colectiva ante la barbarie. Es importante no olvidar, perseverar en la denuncia y permanecer alerta ante los síntomas. Si quedamos insensibilizados hasta que de nuevo la violencia haga acto de presencia no avanzaremos en la dirección correcta. Es bien sabido que las responsabilidades comunes suelen estar preñadas de inhibiciones individuales, que en los pequeños detalles de cada día no dejan de ser anécdotas desagradables. Pero es en los grandes temas, en la trascendencia de lo irreparable, donde no nos podemos esconder bajo el paraguas esperando a que escampe. Llueve, sigue lloviendo sobre mojado. Y si el olvido nos cala hasta los huesos enfermaremos sin remedio.

Memoria. Tan necesaria, tan incómoda dependiendo de qué se trate o a quién afecte. Es necesario educar, recordar, demostrar que no somos una sociedad insensible y desmemoriada. De nuestra capacidad de estar alerta, uno a uno, todos juntos, dependerá que vayamos ganando terreno a quienes desatan las peores pasiones humanas y matan nuestras esperanzas en un futuro más civilizado, menos violento. No va a ser un camino fácil, nadie dijo que lo fuera, porque el enemigo es poderoso. Pero si flaqueamos en la denuncia tendremos la guerra perdida.


domingo, 21 de marzo de 2010

ESTATUAS (marzo de 2010)

La ciudad se nos ha llenado de posguerra con esas figuras que transitan de lo burdo a lo kitsch. Tanto presumir de vanguardia en museos de contenido prehistórico y con la quincalla de molde desparramada por nuestras calles se nos han visto las enaguas de la bisabuela. Refugiados en la variedad de gustos, nuestros dirigentes munícipes creen soslayar el atentado estético, pero se equivocan. Que expliquen qué criterios artísticos se han seguido a la hora de comprar la morralla, a qué expertos de talla internacional se ha consultado para la penúltima ocurrencia de la capitalidad de la nada, a qué escultores de fama universal estamos haciendo ricos.

Digo yo si toda esta figuración de pacotilla no esconderá, sin pretenderlo, una metáfora de cómo se está actuando desde el gobierno municipal ante las sombras que amenazan el futuro de la ciudad: la inacción, el silencio. Con todas las de la ley para poner a cada uno en su sitio y cerrar bocas -la del alcalde de Valladolid con el asunto de la Unidad de Consejo Genético; la de Villanueva en el tema de las cajas; la de Herrera en uno y otro caso al menos-, no han sido capaces, Aparicio a la cabeza, de dar un paso al frente para defender los intereses de quienes les eligieron para ese cometido. Petrificados, paralizados, como disciplinadas estatuas puestas por la autoridad competente. Qué pena.

Así que vengan obras y zonas peatonales, ferias de la chorrez y baldosas de quita y pon, narcotizando la cruda realidad, la de Burgos en pernetas (¡ay, Virgilio!), aterida e indefensa. Y si se trata de seguir adornando las aceras con monigotes típicos de nuestra tradición, que no echen en el olvido dos de nuestros más genuinos tipos históricos: el cacique y el especulador. Se me ocurren unas cuantas ubicaciones, pero seguro que para ese menester no es necesario aportar ideas.

Posdata (necesaria): Ni cautivo ni desarmado. Otra vez ponen en mis manos el mejor tesoro: libertad, sin condiciones ni fronteras, opinión sin territorios prohibidos. Así sea. Gracias.




(Desde este mes de marzo existe en Burgos una nueva publicación llamada Burgos Ciudad. Quienes la editan me ofrecieron escribir la columna de la contraportada, que he acogido con cariño y agradecimiento. Nada sustituye del todo a algo o a alguien, y el silencio de La Palabra de Burgos duele, pero los textos de este nuevo rincón de palabras que me regalan serán quienes ocupen el fuste principal de este blog).

sábado, 31 de octubre de 2009

Vd. lo ama (¡qué afortunada!)

Me envían uno de esos powerpoints que abro con cierta desgana (cuando los abro), pero esta vez era una colección de publicidades antiguas españolas que me enganchó (supongo que sacadas de esta página). Medio embobado, enredado en recuerdos de niñez, fui pasando las imágenes hasta que topé con la última, colocada muy a propósito al final. Y la verdad, eso de que cualquier tiempo pasado fue mejor, depende de cómo, cuándo y con quién.

Por cierto, que esta otra tampoco tiene desperdicio.
(Perdón por autoenlazarme).

domingo, 18 de octubre de 2009

Otoño, hojas

jueves, 25 de junio de 2009

EGM (25 de junio de 2009)

Es enternecedora la amigable postura que el Equipo de Gobierno Municipal (en adelante EGM, y no confundir con Estudio General de Medios, aunque pudiera ser), ha tenido con la constructora Begar que, por contrato, se había responsabilizado de las obras del entorno del puente Gasset. Con la faena recién comenzada, la susodicha empresa declara concurso de acreedores porque, según alega, tiene ahogada la financiación ante la falta de contratos desde febrero y ha solicitado un ERE que afectaría a unos doscientos trabajadores. Ante tamaña desgracia (putada para los empleados), acuerda con nuestro EGM rescindir el contrato que les unía… ¿Le falta trabajo y no quiere el que ya tiene contratado? No, no es eso, hombre, es que la obra se paga en suelo, y para qué quiere más suelo si ya no es rentable. Así que nuestro EGM abona los gastos ya realizados con una parcelita de uno de los dos terrenos prometidos y tan amigos. Yo esperaba que se pidieran responsabilidades a Begar por incumplimiento de contrato, pero dice nuestro EGM que “las condiciones económicas son complicadas”, y que tampoco es cuestión de hacer leña. Qué buen rollito destila nuestro EGM. Bueno, quizá es que los constructores se merecen eso y más, porque cuando el viento soplaba a favor hay que ver con cuánta generosidad revirtieron a la sociedad sus ingentes riquezas. Y nuestro EGM no puede ser tan desmemoriado.

Coñas fuera: como ciudadano me siento, una vez más, estafado por este EGM que regala favores y no defiende los intereses de mi ciudad, que son mis intereses. Me importa un huevo la situación financiera de Begar; son las reglas del juego (sus reglas del juego), las mismas que han permitido tanto a Ulibarri como a sus colegas de negocio forrarse durante años. No quiero relaciones amigables entre nuestro EGM y las empresas con las que contrata. Quiero que exija que se cumpla lo pactado. Y si no lo hace, no sirve para lo que fue elegido. ¿Se imaginan qué hubiera pasado si el incumplidor hubiese sido el Ayuntamiento?

martes, 16 de junio de 2009

Grande, Pau

En ciertos placeres he sido de afición tardía, pero más vale así que nunca. Uno de ellos es el baloncesto, y hace ya unos cuantos años, cuando un muchachito de Sant Boi de Llobregat se fue a la NBA, me dio por seguir su trayectoria. Muchos viernes por la noche dejaba grabando el partido de los Grizzlies y los sábados por la mañana, evitando oír el resultado por la radio, me tragaba las frecuentes derrotas de aquel equipo con el que, salvo contadas excepciones, sólo disfrutaba con Shane Battier y, por supuesto, con Pau Gasol.
Era cuestión de tiempo que Gasol saliera de Memphis y los requiebros que da la vida le llevaron en febrero del año pasado a Los Ángeles. Llegó a la final (muchos no daban un duro por Lakers en enero ni para la final de conferencia) contra los Celtics de Paul Pierce, Ray Allen, Kevin Garnett... y perdió. Pero ya digo, era cuestión de tiempo: Gasol ya es campeón de la NBA
Al fondo de esta columna colgué la jugada más repetida de Pau con la camiseta de Memphis, el mate en los morros de Garnett cuando este jugaba en los Timberwolves. Como el aparatejo de abajo ya no funciona (a ver si lo arreglo o lo elimino, que será lo más fácil), aquí lo vuelvo a colgar.



Pero me gustaría que disfrutarais con otra jugada más reciente, del 2 de enero de este mismo año, el día en que anotó su punto 10.000 en la NBA, que demuestra lo que este tipo es capaz de hacer en una cancha. Los comentaristas de la televisión de la NBA flipaban. Puro show time. Es mi homenaje. Enhorabuena, Pau, no sabes cómo me alegro.


miércoles, 22 de abril de 2009

CyL (22 de abril de 2009)

Víspera de fiesta en recuerdo de un desgraciado suceso histórico que aniquiló los arrestos reivindicativos de esta tierra. El tiempo fue barnizando el acontecimiento con el tono que más convenía a cada momento y ahora sirve para discursos poco convincentes y menos eficaces. Ya no se discute la fecha elegida para celebrar el Día de la Comunidad, como algunos hacían hace años y hoy son unos entregados del invento, sino más bien qué es lo que se celebra.

Castilla y León, como territorio unido por el matrimonio de la autonomía, pasa por una crisis de pareja que cada vez cuesta más disimular. Y el riesgo de divorcio tiene hasta su diccionario de impronunciables: identidad, castellanosleoneses, comunidad histórica…, y el vocablo que más ofende al personal: Valladolid.

Nunca ha habido que buscar demasiadas excusas por estos lares para dar cera a Pucela, capital maldita sobre la que se proyecta una pesada sombra de neocentralismo difícil de digerir por la periferia. No he sido de los que se han complacido con abundar en la pésima imagen de nuestros vecinos del sur, aunque a veces a uno no le deja el nervio. Porque lejos de estereotipos viciados en esa percepción de la capital del Pisuerga, parece evidente que el embudo se estrecha en sus orillas. Los agravios se amontonan y León, en felina maniobra, prepara desde hace tiempo la gatera por la que escapar. Menos diáfano es el panorama de los castellanos de toda la vida, que habrán de ir de la mano de Valladolid en jubilosa y perpetua hermandad castellana, con el único refugio del paraguas del localismo.

La última afrenta toca la salud. Con los oncólogos sublevados, modernos comuneros contra la tiranía, se divulga el anuncio de una manifestación para el día 30 a las ocho y media frente al Yagüe. Internet ayuda en la tarea y los correos no dejan lugar a dudas: “Asunto: querer llevarse el servicio de referencia de oncología (tratamiento del cáncer) de Burgos a Valladolid, así como el banco de sangre y con ello todas las subvenciones. Nos vemos allí”. Y mañana, en Villalar.

jueves, 12 de marzo de 2009

DUELE (12 de marzo de 2009)

Sobras, no eres necesario. Es una cuestión de números, sus números. Te han dejado a la intemperie, chorreando tristeza. Has llegado al portal y titubeas, cómo le digo yo esto ahora. Decides tomar una cerveza en el bar de la esquina antes de subir. No hay conversación con el camarero, mejor, no estoy para nadie. Apuras la caña, ¿qué te debo?, pronto no me podré permitir ni esto. Entras en casa como un furtivo, en silencio. La puerta al cerrar te delata y desde el final del pasillo te recibe con una sonrisa. Dura nada. Tu mujer te mira incrédula, apenas logra balbucear sus dudas. Intentas suavizar la desgracia, no te preocupes, ya saldremos adelante. Se echa las manos a la cabeza y sus gestos aumentan tu frustración. Los niños se han asomado a la puerta de la cocina, ¿qué pasa, mamá?, nada, nada, les has dicho con ternura, id a vuestra habitación.

La comida es un velatorio, sin siquiera pásame el pan. De postre suena el teléfono, será tu madre, no le digas nada hasta ver, ¿hasta ver qué? te reprocha ella, y un escalofrío recorre tu espalda. Vas a tener que medir las palabras; mejor guardar silencio, al menos por el momento. La tarde te hunde en el sofá. Ella se ha llevado a los niños a la academia y empiezas a recortar gastos en tu cabeza, pero la academia no, antes deberás suprimir otras cosas: se acabó el periódico de los domingos y la primitiva de los jueves, ahora que es cuando más voy a necesitar un golpe de suerte. Qué larga se me está haciendo la tarde.

Han pasado tres meses desde aquello. Has adelgazado y hay días que no tienes ganas de nada. Tu matrimonio se ha teñido de gris, dominado por la indiferencia, y los niños no se acostumbran a los cambios. Esta mañana te encontraste con un viejo amigo. Te ve mal, yo ya pasé por eso, te dice. Lo que más duele es creer que nadie te necesita, que para nada sirves. No es cierto, aunque no consuele. Buscas en su mirada la verdad de esas palabras y encuentras el destello de la experiencia. Saldrás de esto antes o después, dice, pero la herida siempre duele. Si lo sabré yo.

jueves, 12 de febrero de 2009

LOV€ (12 de febrero de 2009)

Tiempos de tribulaciones y algunos de mudanzas. Si el problema no existe se crea la solución, todo sea por el bien de unos pocos que disfrazan insidiosos planes en la confianza de que la cándida ignorancia de la mayoría haga el resto. Se acerca el carnaval y el precio de la lana se dispara.

La inocencia cotiza a la baja en un mundo donde nada es lo que parece y nadie está dispuesto a dar su brazo a torcer. Se santifica al ladrón y se apedrea a la víctima, y quienes reman a contracorriente son escupidos en su sentido común. La crisis enturbia las aguas y aquellos que suelen pescar en río revuelto apelan a las buenas prácticas del sistema, errores que arruinan a los de siempre. para llenar la banasta. Les distinguimos, aunque corre el rumor de que nunca llegaremos a conocerlos del todo.

Para colmo de males, quienes aparecían como los paladines de los débiles se refugian de las inclemencias arrimaditos a la hoguera de las vanidades. Aseguran que aún el frío no congela y que no hay por qué tirarse a las barricadas. No se han percatado de que tanto calor amenaza con dejarles carbonizados. Oírles aturde el sentido, desorienta la razón y nubla el entendimiento. Siempre hablando de tirios y troyanos y resulta que comparten pasaporte. Hace tiempo que notamos su ausencia, pero algunos aseguran que son absolutamente prescindibles.

El murmullo ya es estridencia. Catastrofistas y plácidos aseguran tener las claves de un futuro divergente. Mientras se resuelve la incógnita, fusión es a fisión lo que dinero es a ahorro. Los desengaños se acumulan en nuestro carné de baile, hartos de que otros sean Fred Astaire y Ginger Rogers y de que sangren nuestros callos tras otra noche para olvidar. Acaramelados, en mitad de la pista, los protagonistas se prometen amor sincero y puro entre piruetas. La claque paniaguada aplaude extasiada y al resto se les agota la paciencia. Se presiente que los enamoramientos por San Valentín acabarán por encabronarnos a todos.

jueves, 15 de enero de 2009

RESURRECCIONES (15 de enero de 2009)

En cuanto remontabas un poco las pendientes, vislumbrabas desde las alturas una ciudad plagada de grúas, reflejo de los años dorados de la ley del más fuerte, la del ladrillo, que enriquecían desmedidamente a unos pocos y secuestraban las economías familiares por decenios. Pero la crisis está peinando nuestras crestas y la gallina de los huevos de oro, como ya advertían algunos, ha acabado exhausta. En cuanto el imperio ha exportado su crisis, ha dejado de poner. A la vez otros sectores, poderosos, regodeados en sus inquebrantables balances de resultados, sufren también la sacudida y todo se ha puesto patas arriba.

Con más memoria que vergüenza, resucitan al bueno de Keynes y aporrean la ventanilla estatal exigiendo que abran la caja de todos para sacarles del apuro. Las reglas prostituidas. Decían que el erario público no daba para pan y resulta que da para vino. Unos se frotan las manos, la mayoría se frota los ojos. Mientras tanto, aguardando a que las cuentas vuelvan a su cauce, cientos de miles de trabajadores se van a la calle, víctimas de la codicia ajena.

Desde la otra orilla rabian porque ya lo habían advertido. Durante años anduvieron desconcertados ante la supuesta victoria final del sistema que combatían y, por ende, huérfanos de renovados referentes ideológicos, pero ha llegado la hora de echar sobre la mesa el comodín que guardaron un poco avergonzados tras el descarte de 1991: Marx, quien ya previno sobre la avidez de las oligarquías y su convencimiento de que el sistema estaba preñado de la bicha que provocaría su autodestrucción.

A la espera de la cesárea, los viejos maestros parece que siguen dando lecciones a engreídos y complacientes. Pero por el momento las doctrinas no alimentan los estómagos y la legión de parados se levanta cada mañana sumida en una insoportable incertidumbre. El resto se palpa las ropas por lo que pueda venir. Y quienes se veían guapos en el espejo han descubierto que se les ha corrido el rimel.

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